Ya está, ya pasó... lo sabía, más tarde o más temprano tenía
que ocurrir.
Se creen que yo soy muy chico y no me doy cuenta
de nada... ¡qué equivocados están!
  ya lo creo que me doy
cuenta de todo, ¡que se creen!... ¡con lo listo que yo soy!.

Lo se todo, y ahora que ellos no están aquí lo voy a decir, estoy deseando.....  ¡Mis papis lo han hecho!... ¡y bien que lo han hecho!.

Tengo las pruebas, las fotos lo delatan; a mi también me la hicieron ¡Jo! todavía en blanco y negro, que tacaña la
Seguridad Social!.

Miradla miradla bien, las voy a enseñar de nuevo.

¿Y ahora qué?... me lo estoy temiendo. Mi ropa para él (o ella
que no lo se), mis zapatos para él (los partiré para que no les sirva), mis libros para él (los voy a pintarrear todos) ...   y así toda la vida. ¿Y mis juguetes?, no, eso si que no!, me niego, lo mato!, por ahí no paso.

Lo que más me mosquea es que todos están la mar de contentos, mi madre, que cada vez está más gorda, se para con todo el mundo y a todo el mundo se lo cuenta... y se sonríen y todo!, tendrá jeta!.

También mi abuela Marina se ve contenta, yo se lo noto; y creo que pensándomelo bien no debía yo de ponerme así, porque si ella está contenta yo también debería estarlo. Y es que mi abuela es mucha abuela, y una abuela como la mía no puede ser sólo para uno, sería muy egoísta por mi parte no?.

Al final ya casi me estoy convenciendo yo solo.... vamos que me lo voy a comeeeeeeeeerrrrr!!!!